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ESTUDIO CRÍTICO DE LA
VIDENCIA Y DEL
TAROT
El problema de la
videncia reposa en la calidad
del que la practica, supuesto
Vidente. El ejercicio de la
videncia no es una cuestión de
saber, de estudios, sino de destino.
No obstante en ausencia de
homologación oficial (como para los
psicoanalistas), la ligereza domina
esta profesión aunque guías de los
videntes (como para los
restaurantes) y federaciones de
prácticos facultativos han visto la
luz... Una buena parte de los que
practican podrían pues no tener
ningún don real para la "
videncia pura».
Con esto, el vidente
dice lo que ve, pues es totalmente
subjetivo, y dependiente de su
humor, de su universo psíquico y
cultural. Como toda interpretación,
éste sufre la subjetividad del
vidente, y del que lo consultó.
Podemos ilustrar este concepto
comentando un episodio célebre de
oniromancia de la Biblia, el de las
" vacas flacas y las vacas grasas».
Faraón tuvo un sueño que le
atormenta: siete vacas grasas
saliente del Nilo, seguidas por
siete vacas famélicas que las
devoran (Génesis 41). Ninguno de sus
sacerdotes (videntes profesionales)
es capaz de le darle el significado.
Es José, un joven preso hebreo, que
va a revelarle a Faraón el alcance
de su sueño. Ya, como se trata de un
sueño de soberano, puede concernir
sólo al país entero (noción de
escala). Luego, José predice que las
vacas representan años, prosperidad
para los grasos, y hambre para las
flacas (correspondencia simbólica).
Por fin, José es
capaz de combinar sus predicciones
de consejos avisados: requisar una
parte de las cosechas y del ganado
durante los buenos años.
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